El pasado 24 de agosto de 2026 las embajadas de Estados Unidos y China en Santo Domingo publicaron acusaciones recíprocas sobre la seguridad de la tecnología china utilizada en la República Dominicana.
Advertencia estadounidense
La misión estadounidense en el país difundió en X un mensaje que alerta a las empresas dominicanas sobre varios proveedores chinos, como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI, señalando posibles riesgos de espionaje y vulnerabilidades de seguridad.
Respuesta de China
El día siguiente, el embajador Chen Luning, en su cuenta de X, respondió calificando las declaraciones de EE. UU. como “fabricación pura” y “intimidación tecnológica”, y pidió a la comunidad internacional que no se deje llevar por rumores sin fundamento.
Impulsos a la soberanía tecnológica
Hasta el momento, el gobierno dominicano no ha emitido una posición oficial sobre el intercambio, y no se ha confirmado que alguna institución local esté operando con la tecnología citada. La controversia, sin embargo, ha puesto en primer plano la necesidad de contar con políticas claras de ciberseguridad y de evaluar críticamente la dependencia de equipos extranjeros.
Repercusiones para el sector privado
Las declaraciones de ambos países pueden influir en las decisiones de compras de infraestructura de telecomunicaciones y vigilancia, áreas cruciales para el sector público y privado. La incertidumbre sobre la confiabilidad de los equipos chinos podría ralentizar proyectos y generar un replanteamiento de las alianzas tecnológicas.