En una rueda de prensa al Palacio Nacional, el presidente Luis Abinader anunció la expulsión de nueve diplomáticos cubanos que trabajaban en la embajada de su país en Santo Domingo. La decisión, tomada por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), se realizó después de que surgieran incidentes entre ciudadanos cubanos y la seguridad dominicana durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Motivo de la expulsión

El Gobierno dominicano calificó los hechos como una amenaza a la seguridad interna y a la buena imagen del Estado. La medida se explica como una forma de “preservar las relaciones” con Cuba, pese a la tensión internacional.

Respuesta de Cuba

El Gobierno cubano publicó un comunicado acusando a RD de actuar bajo presión de Washington y defendiendo la integridad de sus diplomáticos. No se ha divulgado una respuesta oficial de Mirex aparte del anuncio inicial.

Impacto político

Esta expulsión pone en relieve la postura de Abinader frente a la influencia de EE. UU. y su compromiso con la independencia de la política exterior dominicana. Los expertos señalan que la medida puede afectar las relaciones con Cuba a corto plazo, pero se espera una normalización a medida que se gestionen las diferencias diplomáticas.